• Cada uno a tomado partido en el conflicto y lejos de alentar la paz y lograr un acuerdo que pacifique parecen avivar los rencores.
  • Hay señalamientos de que hasta armas ha proporcionado una de las partes para avivar la confrontación

Ricardo González Rodríguez

La reciente aparición de los cuerpos de 2 vecinos de la comunidad de Alacatlatzala. Quienes fueron asesinados –Aparentemente;  por el conflicto que dicha comunidad mantiene con sus vecinos del núcleo agrario de Malinaltepec- es el mensaje más claro que el conflicto ha escalado y se encuentra a punto de turrón.

Mientras tanto en Malinaltepec, crece la percepción de que a pesar de los muchos años que tiene esta disputa de tierras entre méphas y tu´un savi es bajo el gobierno del actual presidente Abel Bruno Arriaga que se ha sobrecalentado de tal manera que las cifras de muertos y heridos derivado de tal disputa se han disparado y esto apenas es el preludio de lo que puede venir.

Al parecer los cuerpos pertenecieron a dos comuneros que se encontraban en calidad de desaparecidos luego de una violenta incursión que se registró entre los días 1ero y dos de noviembre en donde se contabilizaron al menos  7 lesionados y una persona privada de la libertad.

Veamos…

Las denuncias vertidas en redes sociales señalan que el conflicto tiene un trasfondo por la lucha del poder político entre el actual alcalde Abel Bruno Arriaga a quien señalan de estar de parte de los vecinos de Alactatlatzala y el ex alcalde y actual presidente de Bienes Comunales de Malinaltepec, Sebastián Ramírez Hernández.

Ambos mantienen una lucha de poder que ha derivado en el recrudecimiento del conflicto en el que se disputan más de 3 mil hectáreas. Los señalamientos hacen un recuento de hostilidades que han derivado en al menos tres homicidios en las últimas 4 semanas y un saldo indeterminado de heridos de ambos bandos. Algunos de ellos de gravedad.

A pesar de la tensión que se vive y el clima de inseguridad que representa un alto riesgo no hay visos de que se logre destrabar el conflicto por la vìa pacifica ante la terquedad de las partes para establecer un punto de acuerdo inicial que permita esbozar una solución acordada entre las partes.

La tozudez y la ambición…

La polarización de los intereses políticos por mantener o recuperar el poder y la tesorería del municipio parece ser que es la principal motivación que mece la cuna. A pesar del creciente recrudecimiento de la confrontación. No existe quien controle o ponga un alto definitivo a este conflicto que puede acabar de la peor manera.

La falta de control y el empecinamiento de intereses oscuros y egoístas hace que tampoco la Secretaria de Asuntos Indígenas intervenga pues los que desde ahí despachan están más ocupados en allegarse alguna candidatura que en resolver un problema que tiene el riesgo de confrontar a otras comunidades que también tienen vecindad entre pueblos mixtecos y tlapanecos y convertirse en una auténtica carnicería.

Para el gobernador Héctor Astudillo y su delegado político Arturo Bonilla Morales la prioridad es acomodar a su partido político y al elegido para la sucesión gubernamental, por lo que este tipo de problemas poco importa a pesar de que se trata de un tema de vida o muerte de los indígenas de la región o será precisamente por eso?

Ricardo González Rodríguez

Columnista y Analista Político

Revolución Montaña

Por admin

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